Ahorro millennial

Trucos de ahorro para millennials

17.07.2017
Por redacción 0 comentarios

Nacidos entre 1980 y 1995, la generación del milenio abarca a todos esos jóvenes que aspiran a cambiar las cosas, a trabajar para vivir y no al contrario, a un puesto de trabajo que no solo les dé de comer, sino que también les guste y les apasione. Esta generación se ve a sí misma entre dos mundos, entre lo viejo que no ha terminado de morir y lo nuevo que aún no ha terminado de nacer.  

Los millennials españoles son la generación mejor preparada de la historia, un 54% fue a la universidad y creció al tiempo que lo hacían la tecnología e Internet. No tienen como objetivo hacerse con una casa en propiedad, formar una familia o tener un buen sueldo, para ellos la prioridad es poder conciliar el trabajo con la vida personal y el ocio.

La generación del milenio se enfrenta a un mercado laboral en el que solo encuentra trabajos precarios y sueldos bajos con los que es difícil pensar en ahorrar. Alguno de estos pasos puede ayudar a conseguirlo.

Ten un motivo

Es más fácil ahorrar cuando tienes un objetivo en mente y una fecha (como con las metas COINC). Comprar unos billetes de avión, ir a un festival de música o comprar un juego que sale a la venta son objetivos realistas que nos harán sentir que hemos cumplido aquello a lo que nos comprometimos.

Divide tu dinero

Divide tus ingresos en distintos cajones: uno para gastos, otro para ahorro... Gracias a COINC, puedes programar periódicamente aportaciones a tu cuenta. Esto te permitirá gestionar tanto tu ahorro como tus gastos -ahora con COINC también puedes domicialiar tus recibos-.

Sé realista

Calcula cuál es el total de tus ingresos y cuál el de tus gastos fijos. Si estableces una meta de ahorro habrás de tener muy en cuenta estos puntos para no caer en la frustración de no poder ahorrar.

No te dejes llevar por los impulsos

Aunque algunas veces es difícil no dejarse llevar por el deseo de comprarse algo, antes de hacerlo date un tiempo para decidirte sobre si de verdad lo necesitas o si se trata solo un capricho. Si ya lo has comprado y has dejado de usarlo, véndelo. 

Al mismo tiempo, si has dividido tu dinero con anterioridad para comprar lo que quieres, puede que tengas que recurrir al dinero que has reservado de tu nómina. Esto te hará ser más consciente sobre la procedencia del dinero que estás gastando. 

Si, por otro lado, te has decidido a comprarlo, compara precios, ya que, en ocasiones, después de comprar un producto lo encontramos más barato en la siguiente tienda.

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