Gastos en invierno

Cómo afecta el tiempo a nuestros hábitos de consumo

11.01.2019
Por redacción 0 comentarios

En las últimas semanas estamos viendo muchos cambios en las temperaturas. ¿Alguna vez te has planteado cómo afecta esto a tus hábitos y tu ahorro? La simple aparición del sol o de la lluvia puede afectarnos de manera significativa.

Cómo afecta el tiempo a nuestros hábitos

Así es como administramos nuestro dinero dependiendo del clima: 

1. Cambio de la ropa de temporada en el armario

El gasto del verano comienza cuando el clima se vuelve más cálido, no necesariamente cuando empieza oficialmente la estación. En cuanto llega la primera ola de calor los compradores nos puede la tentación de ir a las tiendas a buscar ropa para actualizar nuestros armarios. Pero si queremos ahorrar debemos controlar este entusiasmo producido por el calor y esperar a las primeras rebajas en julio. 

2. Mayores horas de luz durante verano

Un estudio de Psychology Today encontró que las personas se sienten más positiva cuando hay sol y ese entusiasmo puede incitar a algunas personas a ir de compras y gastar más dinero. Si eres de los que el sol influye en tu cartera, puedes aprovechar esos días para hacer otras actividades de bajo coste y evitar la tentación. 

En este artículo te recordamos cuáles son las fechas en las que se cambia el horario en España.

3. Combatir el trastorno afectivo estacional o depresión estacional 

En EE.UU. cerca de medio millón de ciudadanos sufre trastorno afectivo estacional, una forma de depresión que afecta durante los meses de otoño y de invierno debido a la menor luz solar, según Cleveland Clinic. Grant Bledsoe destaca que cuando nos deprimimos tendemos a salir a comprar cosas para hacernos sentir mejor, lo que podría también disparar nuestro consumo. 

4. Gastos al viajar en función de la época

En las vacaciones de verano dos de cada tres viajeros gastamos más dinero de lo esperado y acumulamos en esos días casi la mitad de los gastos de nuestras tarjetas de crédito, según la agencia Experian. Es cierto que viajar no siempre es barato y que el verano es una época muy cara para viajar, pero los que tienen niños en edad escolar tienen pocas alternativas. En su lugar, una recomendación podría ser hacer excursiones de un día que no requieren alojamiento, o elegir un lugar a poca distancia en coche para no pagar vuelos.

5. Aumento del gasto para combatir el calor

Las altas temperaturas en el hogar suelen venir acompañadas con un aumento sustancial del gasto en el día a día. Según Andrew McFadden, esto hace que aumentemos nuestro consumo en aire acondicionado y compremos bebidas frías para mantenernos frescos. Como alternativa recomienda planear con antelación, preparando nuestras botellas de agua reutilizables y buscar medidas eficientes de energía en el hogar, evitando el gasto compulsivo.

6. Comemos distinto según la estación del año

En función de la estación del año consumimos un tipo u otro de alimentos. Esto los anunciantes lo saben y aprovechan para seducirte con productos acordes a la estación del año, que seguramente supongan una tentación para ti. De nuevo nos vemos atraídos por las compras impulsivas, como helados o cosas calientes. Para ello se recomienda anticiparnos teniendo en casa estos productos y evitando así comprarlos fuera, donde nos saldrán mucho más caros.

También te recomendamos que pruebes a comer las frutas y verduras en su temporada, en la que el precio es mucho más barato.

7. Compras de ropa fuera de temporada

Aunque comprar un abrigo cuando hace calor nos puede agobiar, a veces interesa comprar las prendas fuera de temporada y conseguirla mucho más barata. Por ejemplo comprar unas botas, abrigos y otra ropa de invierno es mucho más económico cuando está terminando el invierno, así como comprar trajes de baño a finales del verano.

8. Quedadas en lugares cubiertos los días lluviosos

Para combatir la tristeza por el mal tiempo la solución en muchos casos pasa por quedar con amigos en un bar próximo. En lugar de gastar nuestro presupuesto en un bar, podemos invitar a algunos amigos a casa y hacer actividades allí, saldrá mucho más barato.

9. Cuando el clima no es demasiado caluroso o frío

Un clima más caliente de lo esperado en invierno o más frío en verano puede afectar a nuestros hábitos de consumo, ya que dejamos de hacer las actividades típicas de esta época del año y limitamos ciertos consumos al no encontrarnos en temperaturas extremas. Esto puede hacer precisamente que aumente nuestro ahorro durante esos días.

10. Aumento de las compras online

Los días de mayor frío influyen también en nuestras compras online, que se ven incrementadas en cuanto el tiempo desciende unos grados. Si el tiempo no permite salir a dar un paseo o hacer otras actividades, siempre puede ser buen momento para buscar alternativas económicas como leer un libro o quedar con un amigo para charlar. 

 

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