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Kakebo, el famoso libro de ahorro japonés

07.01.2016
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Ahorrar debería ser una prioridad para todos y aún más en tiempos de crisis. Aunque la mayoría de nosotros nos planteamos cómo evitar gastar más dinero de la cuenta en ciertos aspectos de nuestra vida, la verdad es que pocas personas se crean un plan de ahorro definido y con una estrategia que les permita ser conscientes de qué hacen realmente con su dinero.  En Japón, este concepto se refleja muy bien en el Kakebo, un libro de cuentas de características particulares.

Los orígenes del Kakebo

A principios del siglo XX se puso a la venta el primer Kakebo en Japón. Este invento financiero fue creado por Motoko Hani, una periodista del país especializada en publicaciones femeninas. De hecho, fundó la revista La compañera de la mujer para que las japonesas aprendieran a llevar la economía de su hogar y a ser más independientes.

En un país en pleno proceso de modernización, el Kakebo apareció como otro de los aliados femeninos para tener el control de su dinero. De hecho, Hani no lo concibió solo como una herramienta financiera, sino que este libro de contabilidad también tenía importantes implicaciones sociológicas. Se considera que apareció como un arma de empoderamiento femenino, ya que se concibió para que la mujer distribuyera el dinero que ganaba el marido y pudiera reservar una parte para gastárselo en sí misma.

¿Qué es el Kakebo?

Kakebo significa ‘libro de cuentas para la economía doméstica’ y la verdad es que cumple literalmente con esta función. En realidad, podría considerarse como una versión de una agenda dedicada a reflejar día a día los gastos de una persona o un hogar. Su objetivo es que, al ver plasmados en papel todos los pequeños dispendios que hacemos en nuestra vida diaria, seamos capaces de ver en qué podemos recortar para ahorrar.

¿Qué gastos refleja el Kakebo?

Este libro de cuentas japonés está organizado en apartados que facilitan la organización de los datos de nuestra economía. Así, nos encontramos con los bloques de:

- Supervivencia, que incluye desde la comida a los gastos de medicamentos o transporte.

- Ocio y vicio, para reflejar desde el tabaco a la compra de una prenda de ropa.

- Cultura y extras, desde la compra de un libro al costo de una reparación inesperada del coche.

Diversos modelos de Kakebo

Evidentemente, no puede plantearse el mismo plan de ahorro una persona que viva sola que la madre de siete hijos. Uno de los aspectos más positivos del Kakebo es que se comercializa en diversas versiones, pensadas para públicos muy diferentes.

Una de las tradiciones japonesas más populares hasta ahora era comprar a finales del año el Kakebo para el siguiente, como nosotros compramos nuestras agendas de trabajo o escolares. Con la aparición de Internet, las cosas han cambiado un poco y actualmente se popularizan las apps kakebo para que los más jóvenes puedan controlar su economía desde su smartphone.

El Harudake Kakebo

Si no tenemos tiempo de sentarnos a rellenar todos los apartados de nuestro propio Kakebo o carecemos de la constancia suficiente para hacerlo, también podemos optar por una versión mucho más fácil y cómoda de este libro de cuentas: el Harudake. Se trata de un libro en el que simplemente tenemos que enganchar los tiques de nuestras compras. De esta manera, acabamos consiguiendo el mismo efecto de reflejar los gastos y poder analizarlos sin tener que estar perdiendo un tiempo importante escribiendo.

¿Qué se consigue con el Kakebo?

El principal objetivo de este método de ahorro japonés es que podamos organizar nuestro presupuesto personal en función de los gastos e ingresos que tenemos cada mes. Si reflejamos por escrito en qué desaparece nuestro dinero, podremos saber qué necesitamos hacer para empezar a llegar a final de mes más desahogados e, incluso, para ahorrar una pequeña cantidad de dinero.

De hecho, si tenemos la rutina de rellenar nuestro Kakebo diariamente y somos sinceros en cuanto a nuestros gastos, nos daremos cuenta de que muchas veces malgastamos nuestro dinero en cosas sin excesiva importancia, como cafés o tabaco. 

El Kakebo en España

Actualmente, se pueden encontrar Kakebo comercializados en España por una editorial de nuestro país. Estos libros de cuentas mantienen la misma esencia que los originales japoneses, aunque están adaptados a la realidad española.

Hay que tener en cuenta que los conceptos de gastos y la manera de hacer y pagar las facturas en Japón y en España es completamente diferente. Esto no significa, sin embargo, que no sean igual de válidos. De hecho, el sistema de concebir el ahorro y su funcionamiento es el mismo. Aplicar el concepto del ahorro real a las pequeñas acciones de nuestro día a día es igual de válido y efectivo en España que en Japón. Su éxito dependerá únicamente de nuestra constancia a la hora de reflejar nuestros gastos.

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