DIY ayuda a ahorrar

La moda del DIY, ¿ayuda a ahorrar?

11.04.2016
Por redacción 0 comentarios

En los últimos años, quizás por la crisis se ha enfatizado en el DIY creándose un negocio alrededor del hazlo tu mismo. Pero, ¿realmente siempre se ahorrar si lo hacemos nosotros mismos?

¿Qué significa DIY?

DIY son las siglas de la expresión “Do It Yourself”, utilizada en el mundo anglosajón. Engloba toda la cultura del “hazlo tú mismo”, es decir, la fabricación, elaboración o reparación de cualquier cosa de forma autónoma. Pueden existir muchos motivos para la realización de este tipo de trabajos. Muchas personas simplemente quieren encontrar una manera de ahorrar. Otras, además de mirar por la economía doméstica, buscan un pasatiempo. Una forma de pasar un buen rato y aprender. Las áreas donde puedes utilizar el DIY para ahorrar solo están limitadas por tu imaginación.

Restauraciones, decoraciones y construcciones

Donde es muy habitual aplicar la filosofía DIY es en los arreglos y las obras caseras. Pequeñas labores de manitas o verdaderas reformas, todo es posible. Lo habitual es que te animes inicialmente con las pequeñas cosas. Es lo normal, y casi todo el mundo se queda en ese nivel. Casi todos hemos instalado alguna vez una lámpara o hemos pintado las paredes. Algo menos habitual, pero también posible, es restaurar un mueble antiguo de la familia o hacer las veces de fontanero con un lavabo averiado. También existen valientes que se atreven con casi todo lo que se les ponga por delante. Solo recuerda que para obras de cierta envergadura es imprescindible contratar a profesionales. Por tu seguridad y para asegurarte de cumplir la ley, aunque cueste más dinero que hacerlo tú mismo.

Elaboración de objetos

Junto a las “chapuzas” mencionadas en el apartado anterior, las manualidades son las reinas del DIY. Puedes animarte elaborando pequeños objetos decorativos o atreverte con muebles de cierta envergadura. También puedes confeccionar ropa, cosiéndola o tejiéndola tú mismo. Otra buena idea hacer tú mismo los regalos para familiares y amigos. Si le pones esmero y cariño todo el mundo apreciará el tiempo que le dediques al obsequio. Puede que incluso lo valoren más que el dinero que puedas gastarte en una tienda. No siempre sale más barato fabricar este tipo de objetos uno mismo, pero a veces merece la pena a pesar del gasto.

Dónde aprender técnicas de DIY

Para ahorrar dinero realmente, existe un recurso al alcance de todos. Es el lugar donde puedes encontrar información de todo tipo sobre DIY para aprender gratis: internet. En la actualidad, es complicado que sea imposible encontrar un tutorial sobre lo que quieres hacer. Únicamente tienes que dedicarle algo de tiempo a encontrar información de calidad. Muchas veces se publica información que deja bastante que desear. Busca webs comprometidas con proporcionar guías útiles y probadas. También puedes buscar sitios escritos directamente por profesionales del sector, que conocen y tienen experiencia en los temas de los hablan. Si tu objetivo es simplemente fabricar algún objeto de poca importancia y que no suponga la utilización de herramientas peligrosas, no debes preocuparte demasiado por cometer un error. Pero si tu intención es hacer algo que implica un gran desembolso económico o puede correr riesgo tu integridad física, lo mejor es que te asegures de que serás capaz de hacerlo. Si no te ves preparado, mejor contrata a un profesional o cómpralo. 

Cuando supone un ahorro el DIY

Muchas veces sí merece la pena. Algunas tareas sencillas son más rápidas realizarlas uno mismo o no suponen realmente un desembolso económico. En cambio, contratar a un profesional para estas tareas o comprar el elemento puede ser más caro y/o requerir mucho tiempo de búsqueda. No solo se debe tener en cuenta el dinero que sale de nuestro bolsillo. También depende de cómo valores tu tiempo o si dispones de él.

Un ejemplo de mala inversión

Pongamos por ejemplo una camisa. Puedes llegar a encontrar telas de camisa a partir de 5 € el metro aproximadamente. Por otro lado están los costes del hilo, la máquina de coser y las tijeras. También debes tener en cuenta el tiempo que vas a dedicar a confeccionar la camisa. Comprar una prenda como esta es muy fácil y normalmente tienen un precio de al menos 20 €. Puedes llegar a encontrar camisas de un precio inferior, pero no es lo habitual. Es complicado hacer un cálculo exacto de lo que cuesta elaborarla uno mismo, pero no es difícil intuir que será la opción más cara. Si no coses normalmente no merece la pena comprar todos los elementos necesarios. Además, no hay que olvidar que el tiempo dedicado también tiene su valor. Si eres una persona muy ocupada lo mejor es ir directamente a la tienda y comprar la camisa.

Conclusión: en qué casos sí y en qué casos no

Es imposible hacer un cálculo exacto de la opción DIY. Las tareas rápidas y que no requieren mucha inversión suelen salir a cuenta hacerlas uno mismo. En cualquier otro caso la variable que realmente determinará si merece la pena el DIY es el tiempo libre de que dispongas y el dinero que estás dispuesto a gastarte. 

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