Comparativa precios euros pesetas

Comparativa entre euros y pesetas 15 años después...

11.01.2017
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Parece que haya pasado un siglo desde que España se incorporó al sistema monetario de la Unión Europea y cambió la peseta por el euro y, sin embargo, ¿sabes que solo hace quince años de ello?

Tan solo una década y media desde que se impusieron aquellas pequeñas calculadoras de bolsillo, no más grandes que una tarjeta de crédito, que nos permitían hacer la traducción de euros a pesetas y viceversa. Ni tú ni yo nos aclarábamos al principio, y hoy todavía podemos encontrarlas por nuestra casa ya sin pilas y, quizás, sin sentido.

Las cosas que han sucedido en estos quince años

El primer efecto de la entrada del euro fue producir una traslación inmediata de la moneda de 100 pesetas al euro, lo que hizo, entre otras cosas, que tomarse un café en una cafetería pasase de inmediato de costarte 100 pesetas a 166, que era la conversión real de la moneda, o que un menú diario de 700 pesetas pasase a costar 7 euros, es decir, 1.162 pesetas. En consecuencia, se incrementaron los precios de algunos productos, en apenas semanas, más de un 60 %.

Transporte, vivienda,...

Si el bono de diez viajes de metro costaba 700 pesetas en el 2000, en el año 2011 se situaba en 9,30 euros (1.524 pesetas), más del doble en apenas diez años.

Lo mismo sobre el precio de la vivienda en compra o alquiler y de otros muchos productos y servicios de primera necesidad que experimentaron un alza que no se correspondía con la realidad de los salarios.

Comparativa de precios

Para verlo con más claridad, vamos a ver esta comparativa que preparó el año pasado La Vanguardia con los precios en algunos productos básicos. Para ello comparan el precio en euros en 2001 y los actuales:

- Barra de pan. En 2001 una barra de pan costaba rondaba los 30 céntimos de euro. Hoy se paga 70 céntimos por el mismo tipo de barra. 

- Café en el bar. Antes de entrar en el euro uno podía tomarse un cortado o un café por unas 80 o 100 pesetas (0,60 céntimos). En la actualidad pagamos entre 1 euro y 1,30. 

- Leche en el supermercado. En 2001 una botella de 1,5 litros de leche de una de las marcas más extendidas valía alrededor de los 55 céntimos. En la actualidad esta misma botella alcanzaría 1,25 euros, lo que supone un crecimiento del 127%.

- Menú del día. Comer un menú del día en los últimos días de la peseta era unas 700 pesetas, poco más de 4 euros. Los menús se sitúan ahora entre los 9 y los 12 euros.

- Diez viajes en transporte público. En Barcelona un billete de 10 viajes en 2001 de una zona costaba 5,32 euros (885 pesetas), hoy el mismo billete vale 9,95 euros. En Madrid el crecimiento es aún más pronunciado, mientras que en 2000 el billete de diez viajes costaba 4,25 euros (700 pesetas), hoy vale 12,20 euros.

Un efecto agravado por otras circunstancias

Pero esta conversión directa, si bien afectó a una subida generalizada de los precios, solo fue un capítulo más de la fuerte escalada de precios que hemos venido experimentando, en la que han influido factores como la introducción del IVA, la fuerte especulación inmobiliaria o pasar de ser un país receptor de ayudas a uno contribuyente. Circunstancias que unidas a un estancamiento o reducción de salarios han provocado una pérdida de capacidad adquisitiva muy importante.

La ruina del mileurismo

Y es que se abandonó una situación en la que una persona con un sueldo de 100.000 pesetas (600 euros) no solo podía vivir con independencia, sino que ahorraba unas cantidades que le permitían ir mejorando su calidad de vida. A cambio, tenemos el actual panorama del mileurismo, en el que con el equivalente a 166.000 pesetas de sueldo es casi imposible que una persona pueda sostener una vida independiente necesitando casi triplicar aquellas 100.000 pesetas.

Pero los momentos de adversidad económica tienen sus puntos positivos y hoy volvemos a ver un lento reajuste a una realidad que hace posible regresar a una mentalidad de ahorro.

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