Ahorroen los 80 vs ahorro actual

Ahorro en los años 80 vs. Ahorro actual, ¿cómo ha cambiado?

22.02.2016
Por redacción 1 comentarios

Está claro que los tiempos que corren no son los mismos que allá por la época de la recién terminada transición democrática, cuando los españolitos estábamos aprendiendo a marchas forzadas a convivir sin recelos ni discordias. Pero, ¿y la economía? ¿Éramos (o eran) capaces de ahorrar cada mes?

La década de los 80 trajo el IRPF  y cambió nuestra forma de ahorrar

          El porcentaje de lo que se llama `renta familiar disponible´ que se destina al ahorro es clave a la hora de computar la capacidad para ahorrar; pues bien, este índice descendió una media de 3,09 puntos entre 1980 y 1988 en relación con el período 1966-1979. En consecuencia, lo primero que podemos traer al recuerdo, tirando de hemeroteca, es que la tasa de ahorro de las familias españolas sufrió un varapalo bastante serio al inicio de esa década con respecto a la anterior, pues la democracia no vino precisamente con un pan bajo el brazo. Buscando entre sus posibles causas, los expertos parecen achacarlo a la aplicación del nuevo régimen tributario con el IRPF, que ocasionó algo que no conocíamos, el pago de impuestos directos que automáticamente limitó el poder adquisitivo de las familias medias y, en consecuencia, su ahorro perdió fuelle.

Cómo era nuestro ahorro a comienzos de los 80

Algo que no podemos negar es que, en aquellos tiempos, una familia tradicional, pongamos que con tres hijos y un sueldo de tipo medio (el del padre casi siempre, unas 60.000 pesetas) era capaz de terminar tranquilamente un mes corriente afrontando los gastos de la vivienda, de colegio, comida, ropa, etc. sin necesidad de recurrir al endeudamiento, más bien todo lo contrario, pues se procuraba guardar “unas perrillas” en la libreta de ahorro (¡ay!, benditas Cajas de Ahorros), pero eso sí, los niños no iban a clases extraescolares de casi nada… y tampoco existían las consolas ni la televisión de pago. Es cierto que en ese terreno se jugaba con ventaja (hace 30 años, tenía móvil u ordenador una aplastante minoría, con lo cual los precios eran desorbitados -recordar los teléfonos TMA900-).

En 1980, la situación económica española podía explicarse aplicando el siguiente guion:

   -Débil crecimiento y el comienzo de un problema relativamente nuevo, el desempleo.

   -Una galopante inflación con cifras ahora inconcebibles de hasta el 15 % y en fase ascendente, por encima de nuestros países vecinos.

   -Paulatino descenso de la capacidad de ahorro en las familias, que eran y somos el principal agente de la economía del país. 

Y a partir de ahí, ¿qué ha pasado?

Treinta y tantos años dan para muchos altibajos, pues se han sucedido épocas de extraordinaria bonanza, en las que el poder adquisitivo se nos infló como por arte de magia (recordemos finales de los años 90 y comienzos de siglo), cuando las familias de clase media se compraban apartamentos en la playa o la montaña y se cambiaban el todoterreno cada tres años, con periodos casi de penuria, donde la clase media pareció habérsela tragado la tierra y empezar a brillar con luz propia los números rojos de las cuentas bancarias…., véase la crisis de 1993 o la de 2008, de la que, por cierto, aún no nos hemos liberado.

No obstante y por suerte, podemos decir que las familias españolas acumulamos el mayor nivel de riqueza desde 1980, lo que se debe a que hemos podido soltar bastante lastre de las deudas contraídas en la última crisis.

En las últimas tres décadas se han dado dos fenómenos simultáneos en las economías familiares, pues a la par que se ha mantenido un crecimiento sostenido del patrimonio, el endeudamiento ha sido galopante. Ello puede explicarse porque en esta etapa se ha cernido sobre nosotros la poderosa tentación de las nuevas tecnologías, creando una situación en la que quién ha podido resistirse a subirse al carro del consumo tecnológico, por otra parte altamente competitivo: smartphones, GPS, televisiones inteligentes…, una permanente excusa para gastar dinero estirando más el brazo que la manga.

El problema escollo actual está en el tema de la vivienda, que acapara un montante mucho mayor del salario que antaño y además se prolonga durante excesivo tiempo, por lo que es casi imprescindible que en una casa entren dos salarios para poder hacerse con una vivienda en propiedad.

Puede resultar interesante entresacar las conclusiones del informe publicado con motivo del Día Mundial del Ahorro, “Los españoles ante el ahorro y la jubilación”, elaborado por el Instituto Aviva de esta compañía líder europeo en seguros de vida y pensiones, que revelan que el porcentaje de españoles que conseguimos ahorrar mensualmente entre el 5 y el 30 % de nuestros ingresos fue de un 42 % en 2015, con un dato complementario muy positivo: más de un tercio de los ciudadanos asegura que sus ahorros les permitirían mantener el nivel de vida que llevan ahora durante al menos un lustro.

En conclusión, no cabe duda de que la foto actual de los hogares españoles da una imagen aceptable en líneas generales y mayormente se han paliado las urgencias, aunque ciertamente se vive en un entorno de incertidumbre. 

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Etiquetas Trucos ahorro

Todos los comentarios

  1. anonimo
    Anónimo 05/03/2016 07:25 HORAS

    Ese tercio de los ciudadanos que pueden vivir 5 años de ahorros supongo que estará en el tercio de españoles de mayor edad... si no, no lo veo...

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