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15 trucos para superar la ola de calor

12.07.2019
Por redacción 0 comentarios

Comienza la primera segunda ola de calor del verano. Os dejamos estos consejos para contrarrestar el calor sin que esto suponga un gasto importante en energía. Toma nota de estos quince sencillos y prácticos trucos.

15 trucos para evitar el calor en casa

1. Crear ventilación cruzada

Hay veces que es imposible, porque no corre ni una gota de aire. Cuando ha refrescado y se mueve ya algo, hay que intentar generar lo que coloquialmente conocemos como corrientes de aire y que los arquitectos llaman ventilación cruzada. Se genera por la diferencia de presiones, abriendo por completo las ventanas de salida del aire y entornando solo un poco las ventanas de entrada de aire.

Este pequeño truco permite generar corrientes de aire fresco en la medida en que la velocidad de la salida del aire (caliente) es mayor que la de entrada (fresco). Si las ventanas en cuestión están enfrentadas o en diagonal, la corriente de aire será mayor.

2. Cerrar de día y airear de noche 

La mejor forma de evitar que entre el calor sofocante durante el día es tener las ventanas y las persianas casi totalmente cerradas, creando un ambiente de semi-penumbra. Se calcula que esto reduce la temperatura interior en más de seis grados, aunque eso depende mucho de la orientación de la vivienda.

Cuando empiece a caer la noche, llega el momento de abrir las ventanas para que el aire fluya. Recuerda, si tienes balcón y terraza, un buen toldo es clave para frenar todo el calor y evitar que se cuele en el interior.

3. Hielo delante del ventilador

Es un sencillo truco que refresca el aire que circula en la habitación, genera humedad y expande el frescor del hielo. Basta con colocar delante, a unos veinte o treinta centímetros del ventilador, un cuenco con un poco de agua y cubitos de hielos e ir renovando el hielo cada cierto tiempo.

4. Ventilador de techo en modo verano

Si te has comprado o estás pensando en comprarte un ventilador de techo, es una buena y más barata alternativa al aire acondicionado. Es importante que no haga mucho ruido (para no perturbar tu sueño) y que lo programes bien en modo verano: las aspas deben girar en sentido contrario a las agujas del reloj. Por cierto, los ventiladores con aspas un poco arqueadas refrescan más que los de aspas planas.

Y si usas aire acondicionado, recuerda que la temperatura recomendada es entre los 24ºC y los 26ºC. Si además se apaga cuando la estancia esté refrescada, mejor que mejor para ahorrar luz en casa.

5. Vaporizador de agua fría siempre a mano

Otro sencillo truco. Basta con tener un pequeño bote vaporizador, llenarlo de agua y tenerlo siempre frío en el frigorífico. Utilizar de vez en cuando como si fuera un ambientador de spray, pulverizando un poco la habitación para refrescarla. Ideal antes de ir a dormir.

6. Para una cama fresquita…

Lo mejor para refrescar la cama es utilizar las típicas bolsas de agua caliente de invierno, pero llena de agua bien fría. La puedes introducir en la cama antes de dormir e irla moviendo de un lugar a otro para que vaya refrescando diferentes partes de la cama. Hay quien recomienda meter las sábanas y el almohadón unos minutos en el congelador.

7. Mete las muñecas bajo el grifo

Bastan 10 segundos con las muñecas bajo agua bien fría para que la temperatura corporal baje y nos invada una sensación de frescor que perdurará durante cerca de una hora. Humedecerse la nuca con una toalla húmeda durante unos segundos es otro truco que nos hará sentir más frescos y con menor necesidad de coger el mando del aire acondicionado.

8. Duchas cortas y templadas

Cuando el calor agobia, no queremos salir de la ducha y tendemos a buscar el agua lo más fresca posible. Hasta fría, si uno aguanta. Pero es un error, además de salirnos caro. Con una ducha helada es verdad que nos sentimos frescos, pero esa sensación pasa rápidamente porque al agua fría después produce una activación muscular que eleva nuestra temperatura corporal: conclusión, que al rato de salir de la ducha fría, estemos ya sudando de nuevo. Lo mejor son dudas cortas y templadas.

9.Moja el suelo… de vez en cuando

Pasar la fregona (bien escurrida si es madera) es una forma muy barata de refrescar el hogar de vez en cuando. 

10.Rodéate de plantas húmedas

Las plantas con tupido follaje, que requieren de riego frecuente, purifican el aire y dan frescura. Con plantas a tu alrededor te sentirás y te notarás más fresco, especialmente después del riego. Puedes pulverizar también de vez en cuando agua en sus hojas.

11. Habitaciones, cerradas a cal y canto

Durante el día es importante mantener cerradas las puertas de cada una de las habitaciones del hogar: ayuda a mantenerlas aisladas y, por tanto, más fresquitas. Si el calor se cuela por alguna de ellas, por los menos no pasará tan fácilmente al resto. Esto es aplicable a todas las estancias, pero especialmente a cocinas y baños.

12. Tejidos ligeros y claros

Frente a los colores oscuros y tejidos pesados, propios del invierno para dar calor, en verano hay que buscar todo lo contrario tanto en la ropa de cama como en las cortinas. En estas últimas, los colores claros y los tejidos ligeros evitan que se concentre en ellas la radiación solar. Lo mismo es aplicable a la ropa de cama, donde se recomienda utilizar tejidos suaves, sobre todo el algodón, que transpira mejor. También el lino y la gasa son especialmente frescos.

13. La lavadora y el lavavajillas, mejor de noche

Los electrodomésticos en funcionamiento son una importante fuente de calor. Si intentas limitar el uso de la lavadora y el lavavajillas al atardecer/ anochecer, eso que te ahorrarás de calor adicional. Y es probable que te salga hasta más barato por cuestión de tarifa.

Una buena forma de ahorrar luz y agua es poner la lavadora y el lavavajillas con carga completa, ciclos cortos, con agua fría y, si se tiene una tarifa DHA (con discriminación horaria), en horas valle. Es decir, en verano, de 23:00 a 13:00h.

Otra cosa es el horno, su uso genera un gran consumo de energía y produce mucho calor. Si puedes evitarlo en verano, que el cuerpo pide cosas más fresquitas y ligeras, mejor.

14. No olvides las tapaderas al cocinar

Cocinar implica ebullición, es decir, vapor y calor. Una forma de reducirlo es cocinar siempre con sus respectivas tapaderas. Cierra la puerta de la cocina para evitar que el calor salga fuera. Y si vas a freír algo, no olvides encender el extractor de humos. Lo mismo en la ducha. Y recuerda, tras el baño cierra la puerta para que el calor no se expanda al resto de la casa.

15. Luz LED

Por último, si  todavía tienes alguna luz incandescente, ya es hora de deshacerte de ella. No solo consume un 90% más, sino que es una fuerte de calor adicional.

Infografía consejos ola de calor

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